Por: Ana Isabel Hernández, Jose Antón López-Acevedo y Camino Verdugo. Equipo del Área de Empresa y Organizaciones del Instituto Europeo de Innovación en Inteligencia Emocional.

13 de diciembre de 2019.

En el año 2020 los servicios digitales de automatización y analytics en España representarán el 45 % de los ingresos totales de proveedores de servicios CRM y BPO según Gartner.

Si una organización lograra mantener la conexión entre el propósito personal de su capital humano y los objetivos del negocio, el resultado sería mayor compromiso, nuevas fuentes de inspiración e innovación hasta el punto de convertir el propósito de cada individuo como el mayor activo de las organizaciones:  Conectar los objetivos de la organización con objetivos personales puede ser probablemente uno de los mayores retos para las organizaciones a la vanguardia de la digitalización.

Los humanos en la oficina dotan de inteligencia a los ordenadores a través de su programación y uso.  La experiencia y el sentimiento de pertenencia de los empleados hacia su compañía son cruciales para la trasformación interna de las organizaciones en un momento en el que la supervivencia puede ir en ello.

En nuestra primera entrada del blog Seres Emointeligentes reflexionábamos sobre si puede existir rentabilidad sin bienestar para concluir que, la responsabilidad emocional corporativa (REC) es la mejor imagen empresarial y la identidad de marca, que necesitan tu equipo y organización.

Quienes quieren formar equipos estables, productivos y satisfechos deberán involucrar a los líderes de las diferentes áreas de la organización y recursos humanos, para que tomen la iniciativa de apoyar a sus colaboradores en este proceso personal, que no sólo puede generar mayor bienestar emocional sino más compromiso y productividad, creando organizaciones más competentes y sostenibles en el tiempo. 

 Porque la automatización de tareas, promovida por la aceleración tecnológica y digital supone que el factor humano es el protagonista a la hora de entender y atender al cliente. También es el único responsable de aportar creatividad y emoconocimientos para el control y el mantenimiento del brazo robotizado. Es determinante entonces apostar por la satisfacción laboral y la inteligencia emocional para consolidarse a la cabeza del liderazgo sectorial y, sobre todo, para afrontar la aceleración digital con garantías de éxito.

Cultivar el talento interno en clave emocional es crucial para garantizar el éxito organizacional. Somos lo que nuestros colaboradores pueden llegar a ser.

Es de gran importancia entender el propósito de los colaboradores para poder crear el ambiente y la comunicación que responda a sus expectativas. La mayor realización de todo ser humano es encontrar un propósito, como decía Stephen Covey, autor del libro “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”: todos queremos, vivir, amar, aprender y dejar un legado. 

El trabajo es una de las áreas que nos permite crecer intelectual y emocionalmente. Es una realidad que nos acompaña el mayor porcentaje de horas diarias durante gran parte de la vida. Nos hace proyectar nuestra imagen ante la sociedad, mejorar nuestra autoestima, desarrollar habilidades y obtener ingresos económicos para satisfacer necesidades básicas.

Pero la satisfacción en un trabajo ayuda además a que la persona tenga un excelente desempeño, que impacte en los objetivos de la organización y encuentre en él un sentido de su existencia.

Desde el IEIE estamos emorevolucionando esta transformación organizacional y tú eres parte imprescindible, ¡vamos!