El tiempo es una de las cosas más preciadas, más aún en pleno siglo XXI, en el que cada vez es más complejo conseguir compaginar el trabajo con el cuidado personal y de la familia. En ese tiempo que invertimos en estar con los que más queremos siempre buscamos huecos para dedicarlos a nuestras hijas e hijos y ahora que es tiempo de vacaciones de Navidad más aún.

Ese tiempo se puede invertir en diversas actividades, planes y viajes, pero también se puede dedicar de forma paralela a trabajar las emociones de manera divertida sin renunciar a ninguno de los planes anteriores.

El trabajo de las emociones en casa, en vacaciones, en viajes es sencillo y fácil de incorporar además de ser algo esencial en el desarrollo de nuestras hijas e hijos. Está demostrado que las competencias emocionales se relacionan positivamente con el rendimiento académico (Gaeta, M.L. & López, C. 2013;  Martinez Sanchez, 2018) y con la satisfacción con la vida en la adolescencia ( López-Cassá, E., Pérez-Escoda, N. y Alegre, A. 2018).

Por lo tanto ¿Cómo podemos incorporar el trabajo de las emociones durante este tiempo libre con los más peques de la casa?

  • Habla de las emociones después de cada actividad o al final del día:

Con las prisas es frecuente que después de un día diferente en el que hemos visitado sitios, hemos compartido momentos con gente nueva o hemos visto una película emocionante no hablemos de ello ni de cómo lo hemos pasado. Este momento es necesario para que los niños y niñas aprendan a identificar cómo se han sentido, que lo expresen en un ambiente cómodo y que al mismo tiempo vean que los adultos y referentes también sienten y lo comparten. El “nos lo hemos pasado bien” no es suficiente, hay que profundizar en la emoción (la complejidad y variedad de emociones será más o menos difícil según la edad). Este proceso se puede acompañar de material gráfico (cómo tarjetas de diferentes emociones) para las edades más tempranas.

  • Compartir juegos o actividades que no sean competitivos:

A veces invertimos el tiempo con juegos de mesa o deporte, sería beneficioso intentar incluir juegos no competitivos que se requieran la cooperación de todos los jugadores para conseguir un objetivo, de esta forma evitaremos la competitividad y fomentaremos la empatía, la comunicación y las relaciones solidarias.

  • Realizar actividades que favorezcan la expresión emocional:

También podemos introducir manualidades, dibujo, danza o pintura para que tengan un espacio donde puedan expresarse libremente y puedan desarrollar su creatividad.

  • Incorpora las nuevas tecnologías:

Internet es un recurso estupendo que bien empleado puede servirnos como herramienta para trabajar gran cantidad de emociones, por ejemplo, visualizando vídeos de educación emocional que trabajan diferentes competencias emocionales según la edad. Estos vídeos se pueden encontrar en las principales páginas de búsqueda de forma gratuita, puedes pinchar aquí para ver algunos ejemplos.  Después de ver estos vídeos debemos hablar sobre qué les ha parecido y comentarlo para compartir con ellos las diferentes reacciones.

  • Lectura de libros y cuentos sobre emociones:

Cada vez son más las editoriales que se suman a publicar sobre emociones. Este es un gran recurso para emplearlo en los momentos de más calma y que puede llegar a ser muy divertido y atractivo.

  • Validar todo tipo de emociones:

Es importante tener en cuenta que durante el trabajo emocional con nuestras hijas e hijos es necesario validar todo tipo de emoción, tanto alegría como tristeza, tanto sorpresa como enfado. Todas las emociones deben ser vividas y expresadas, ya que si mandamos mensajes de “no estés enfadado” o “no llores” estamos mandando el mensaje de “si estás triste/enfadado no puedes expresarlo”. Obtener esa validación por parte del entorno cercano, en este caso la familia, es esencial para que ellos adquieran la confianza y seguridad para poder sentir y expresar lo que sienten sin miedo a ser juzgados.

Te animo a incorporar estas pautas tanto en tu tiempo libre como en tu día a día con tus hijos e hijas. Si te interesa saber más sobre cómo trabajar las emociones pásate por nuestra web IEIE y conoce nuestros talleres. También puedes seguirnos en Instagram y Facebook.