RECOMENDACIONES DEL IEIE SOBRE CÓMO GESTIONAR EMOCIONALMENTE LA SITUACIÓN DEL “CORONAVIRUS”

Nota elaborada por los equipos de las Áreas de Educación, Empresas y Organizaciones y de Salud, del IEIE

TERMINOS CLAVE:

Supervivencia / Miedo / Ansiedad / Percepción de riesgo / Intolerancia a la incertidumbre / Proceso sesgado de la información

Comunicación Asertiva/ Afrontamiento/ Respuesta psicosocial positiva/ Empatía/ Solidaridad/ Autocontrol/ Optimismo

El Instituto Europeo de Innovación en Inteligencia Emocional, como Asociación de psicólogos expertos en Inteligencia Emocional, recomendamos de cara a la actual situación sanitaria provocada por el COVID19, seguir las recomendaciones del Ministerio de Sanidad en materia de salud pública, las recomendaciones del Colegio Oficial de Psicología de Madrid en materia de salud psicológica, y en lo que concierne a la gestión emocional de la situación sugerimos seguir las siguientes recomendaciones:

CON CARÁCTER GENERAL:

  • Optimismo: Mantener una actitud positiva.
  • Autocontrol: Riesgo real y riesgo percibido no son equivalentes. Mantener la calma y ajustar la información en sus términos reales y contrastados.
  • Minimizar las respuestas psicosociales negativas: tales como prejuicios, miedo, amenaza o desconfianza. Es el “virus del miedo” el que se contagia con tanta celeridad.
  • Reforzar las respuestas psicosociales positivas: a través del impulso de la colaboración y la cooperación; del liderazgo positivo y de la promoción de la solidaridad y la empatía.
  • Vencer la intolerancia a la incertidumbre: potenciando la comunicación asertiva, la transparencia y la integridad.

CON CARÁCTER PARTICULAR EN LOS DISTINTOS ÁMBITOS SOCIALES:

ÁMBITO EDUCATIVO

Tras aprobarse las medidas con carácter extraordinario por el coronavirus (COVID19) en la región madrileña, se ha suspendido la actividad docente presencial; de manera que muchos niños y niñas pasarán más tiempo en los hogares.

Es una oportunidad única para que desde nuestros hogares podamos aplicar la inteligencia emocional con nuestras familias.

Según dijo Daniel Goleman:

La vida en familia supone nuestra primera escuela para el aprendizaje emocional…”

“…Esta escuela emocional funciona no sólo a través de lo que los padres dicen o hacen directamente a los niños, sino también en los modelos que ofrecen a la hora de manejar sus propios sentimientos…”

Aprovechemos como cuidadores/as de los menores que pasan estos días en casa, para poner en marcha algunas competencias emocionales, por ejemplo:

  • Conciencia emocional: Reconociendo cuáles y cómo son nuestros sentimientos.
  • Autocontrol: Mantengamos la calma para reducir la tensión en los hogares.
  • Empatía: Escuchemos a nuestros menores y luego aclaremos sus dudas
  • Optimismo: Usemos el sentido del humor como herramienta para ver las dificultades con perspectiva y distanciarnos de la realidad cuando sea necesario.
  • Resiliencia: Resistamos primero lo negativo y luego construyamos una perspectiva positiva. Podemos utilizar historias reales que nos hayan pasado, por ejemplo, como cuando estuvimos encerrados en casa un invierno que nevó mucho y no pudimos ir al cole varios días seguidos.
  • Trabajo en equipo: Organicemos el tiempo de deberes y actividades lúdicas todos juntos. Usemos la creatividad para inventar nuevas maneras de jugar y aprender.

ÁMBITO DE EMPRESAS Y ORGANIZACIONES

Durante esta crisis en las Empresas y Organizaciones tenemos que afrontar un triple desafío emocional superpuesto:

  1. Como personas: al poner en juego nuestras creencias y valores, donde la forma de manejar la incertidumbre, el miedo o la desconfianza van a ser determinantes.
  2. Respecto a nuestro rol: sea como cabezas de familia, responsables de equipo o líderes de organización. Mantener un nivel de comunicación asertivo, una calma modélica y ostentar un liderazgo firme, convincente y empático para estas situaciones, pero a la vez ético y auténtico.
  3. Dentro de una organización: como seres sociales, manteniendo normas, no extendiendo bulos o atendiendo de forma solidaria a nuestros compromisos organizacionales y sociales, respetando las nuevas normas de convivencia y atendiendo de forma responsable las indicaciones.

Las noticias no siempre son rigurosas y a veces sobredimensionar el foco de atención es contraproducente, y peor aún, compartirlo sin control.

Tanto el personal empleado, como responsables de equipos o personas directivas, debemos trabajar para mantener un nuevo equilibrio del bienestar organizacional:

  • Bienestar de las personas empleadas: es previsible una mayor carga de trabajo por bajas y redistribución de tareas con una sobrecarga emocional añadida para mantener la calidad con menos recursos y con cambios internos y externos que puede devenir en casos de Burnout.
    • Proporcionar los recursos necesarios para abordar las nuevas tareas y un canal fluido y asertivo de comunicación líder-miembros de equipo, para que puedan expresar de forma transparente su capacidad y no sentirse sobrepasados.
  • Mantener la eficacia de la tarea y cumplimiento de objetivos:
    • Teletrabajo: las personas que no lo hagan habitualmente, además de disponer de una guía básica de afrontamiento del Teletrabajo, deben estar preparados emocionalmente para poder aislarse de los estímulos distractores, anticipándolos y neutralizándolos.
    • Liderazgo emocional: promoviendo la identificación, expresión y gestión emocional, transmitiendo calma y abordando cualquier situación de conflicto personal a la mayor celeridad posible, en una nueva distribución de equipos y con reducción de plantilla.

Ser muy claro y preciso en las informaciones trasladadas tanto sobre la situación que pueda afectar a la tarea, como a la ejecución de ésta, así como los objetivos a conseguir por parte de cada componente del equipo.

Acentuar los canales de comunicación asertiva y proporcionar rápidamente una guía de gestión de las tareas, trabajo online de equipo y motivación para este nuevo esquema de trabajo, van a ser necesarios.

ÁMBITO DE LA SALUD

El personal sanitario va a ser el encargado de estar en primera fila, y por tanto en contacto cercano a la persona contagiada, atendiendo posibles casos de este tipo de enfermedad.

Por tanto, es muy importante que las y los profesionales de la salud sigan las pautas que les permitan desarrollar habilidades socio-emocionales y mostrar su profesionalidad, ante una situación excepcional como la actual:

  • Cuidarse una/o misma/o: Mantener unos hábitos de higiene saludables y extremar las precauciones para evitar un posible contagio.
  • Autocuidado emocional: La inteligencia emocional juega un papel importante aquí. Si la situación te genera unas emociones tales como miedo o preocupación intensos, procura tomarte unos momentos de desconexión o de calma y analiza la información de esas emociones y qué utilidad tienen para ti en ese momento. Si no, llama a una persona de confianza y habla con ella de aquello que te genera miedo o preocupación.
  • Cuida a tus pacientes: Ante los posibles casos de coronavirus que puedas atender, intenta mantener la calma, da información veraz y adaptada al nivel de comprensión de cada paciente; y si no tienes información veraz, sé sincero con tu paciente, transmitiéndole que le darás la información lo antes posible. Si se genera algún miedo o emoción que genere tensión, expresa esa emoción ante el paciente de manera genuina y auténtica.
  • Cuidar al que cuida: Facilita espacios donde tus profesionales de la salud puedan tanto mantener hábitos saludables de descanso y expresión emocional, como agradecer el esfuerzo y dedicación a la población afectada por el COVID19 de estos profesionales de la salud.
  • Mantener la calma: va a ser imprescindible ante un posible contagio de alguna o alguno de tus profesionales de la salud. En estos casos, será conveniente aplicar los protocolos establecidos por Sanidad con carácter general, y las normas de cada Centro Sanitario en particular. Así, el personal de la salud afectado por el COVID19 debe responsabilizarse de informar a la gerencia o a jefatura del centro donde trabaja y se disponga a aplicar las medidas de contención, prevención y aislamiento que ambas partes estimen necesarias.

Para finalizar:

El miedo es una emoción necesaria para nuestra supervivencia, pero añadiéndole una dimensión exagerada y un plus de contagio social, se propaga aún más rápido que un virus, paralizándonos o desencadenando respuestas de activación racionalmente desproporcionadas. Aceptemos el miedo realizando una gestión emocional conveniente del mismo.

Ponemos a disposición de nuestros conciudadanos los recursos de nuestro Instituto Europeo de Innovación en Inteligencia Emocional donde os podemos informar o tratar de forma personalizada cualquier situación relacionada en los ámbitos expuestos, para una mejor gestión emocional de la situación sanitaria actual.

Está en nuestras manos detener la propagación de este virus.

Comparte la contención y gestiona tus emociones.

Al Coronavirus no lo detiene el pánico: sí la inteligencia emocional.